Estoy cansada
de pensarte
y no poder verte,
de verte y
no poder tocarte,
de tocarte y
no poder alcanzarte.
¿Qué es aquello?
Una sensación amarga
de un "te quiero"
Que quiero gritarlo
pero se muere
conmigo.
Un enorme vacío
lleno de presencia
y tu cuerpo,
que reposa junto al mío
tan desnudos
tan farsantes
ahogando los saberes
en una eterna espera,
en cada embestida
penetrando más a fondo,
llegando al centro gravitacional
del que crea la vida
Obsesionada con
la mera presencia
de tu estúpido intelecto
tan soberbio, tan egocéntrico
tan magnético.
Contemplando con anhelo
el saberte mío.
Algo escrito el 3 de diciembre de 2015
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